Una de las preguntas más frecuentes (y que siempre genera debate en redes sociales) es: “¿Por qué mi perro come pasto? ¿Está enfermo o le falta alguna vitamina?”. Existe la creencia popular de que lo hacen exclusivamente para purgarse, pero la ciencia nos cuenta una historia mucho más interesante y menos alarmante.
El mito del perro “enfermo”
Muchos tutores asumen que el consumo de plantas es una señal de malestar estomacal. Sin embargo, investigaciones como la de Sueda, Hart y Cliff (2008) demuestran que la mayoría de los perros que consumen pasto no muestran signos de enfermedad antes de hacerlo. De hecho, menos del 10% de los perros parecen estar enfermos antes de ingerir plantas, y solo un 22% vomita después de comerlas. Esto sugiere que, para la gran mayoría, no es un acto de “automedicación”.
¿Es por una deficiencia nutricional?
Otro mito común es que el perro busca fibra o nutrientes que le faltan a su dieta. No obstante, estudios liderados por Beynen (2020) indican que no hay evidencia de que los perros que consumen dietas comerciales completas coman pasto por falta de vitaminas. Incluso perros con dietas ricas en fibra mantienen este hábito, lo que descarta que sea una respuesta a una carencia alimentaria.
Entonces, ¿por qué lo hacen?
La explicación más aceptada hoy en día combina la genética con el comportamiento:
- Instinto ancestral: Se considera un rasgo heredado de sus ancestros salvajes (lobos), quienes ingieren el contenido estomacal de sus presas (que incluye materia vegetal) o consumen plantas para ayudar a eliminar parásitos intestinales mediante el aumento de la motilidad (Sueda et al., 2008).
- Exploración y sabor: Muchos perros simplemente disfrutan de la textura y el sabor del pasto fresco, especialmente durante la primavera. Es una forma de enriquecimiento sensorial.
- Aburrimiento o ansiedad: En algunos casos, puede ser una conducta para llamar la atención o pasar el tiempo.
¿Cuándo deberías preocuparte?
Aunque el consumo de pasto es un comportamiento natural, como veterinario te recomiendo vigilar lo siguiente:
- Químicos y pesticidas: El mayor riesgo no es el pasto, sino los herbicidas o fertilizantes que este pueda tener.
- Parásitos: El pasto puede estar contaminado con huevos de parásitos de otros animales.
- Frecuencia excesiva: Si el consumo es compulsivo y va acompañado de letargia o diarrea persistente, es hora de visitar la clínica.
Tips de Manejo y Bienestar
Si quieres que tu perro explore de forma segura, asegúrate de que su dieta sea de alta calidad, como las fórmulas de Bravery o Amity, que garantizan una nutrición equilibrada. Para canalizar su instinto de exploración y reducir el aburrimiento, utiliza herramientas de enriquecimiento ambiental como el LickiMat. Untar snacks saludables en estas alfombras distrae al perro y reduce la ansiedad que a veces deriva en conductas repetitivas como comer pasto en exceso (LickiMat, 2023).
Referencias Bibliográficas
- Beynen, A. C. (2020). Diet and grass eating in dogs. Bonny Canteen, 1, 89-94.
- LickiMat. (2023). Manual de beneficios del enriquecimiento ambiental y el lamido. Grupo MOR.
- Sueda, K. L. C., Hart, B. L., & Cliff, K. D. (2008). Characterisation of plant eating in dogs. Applied Animal Behaviour Science, 111(1-2), 120-132.